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  • Diario Digital | viernes, 25 de septiembre de 2020
  • Actualizado 15:29

El yugo de las ideologías. Por: Ángel Luis Jiménez.

IAM/ALJ Decía Platón: “No existe peor mal en el gobierno social que aquella política que hace de una sola sociedad varias, ni mayor bien que aquello que los reúne y unifica”. El domingo en la viñeta de Peridis en El País un monigote que representa a los nacionalistas, le grita a una estatua de Platón: ¡Fascista! Hasta aquí hemos llegado, a gritarle fascista a Platón.

El yugo de las ideologías. Por: Ángel Luis Jiménez.

IAM/ALJ Decía Platón: “No existe peor mal en el gobierno social que aquella política que hace de una sola sociedad varias, ni mayor bien que aquello que los reúne y unifica”. El domingo en la viñeta de Peridis en El País un monigote que representa a los nacionalistas, le grita a una estatua de Platón: ¡Fascista! Hasta aquí hemos llegado, a gritarle fascista a Platón.

Gao Xingjian, primer Nobel de Literatura chino, que está exilado en Francia, pero se considera ciudadano del mundo, también nos alerta en sus escritos de la profunda crisis en la que está instalada la sociedad occidental.  “Estamos atrapados bajo el yugo de las ideologías del siglo XX. Y el verdadero problema es que esas ideologías devienen en dogmas que no resuelven los problemas. Tomemos como ejemplo el marxismo, el comunismo, que se han vuelto una pesadilla. O el fascismo y el nacionalismo que tienen efectos brutales, como hemos visto. Ideologías que a pesar de todo no han sido derrotadas y que, como hemos visto, tristemente no caducan”.“Hay una desmemoria, y un abrazar dogmas caducos, que contribuyen a profundizar la crisis política, económica y social a la que el mundo se enfrenta en la actualidad”, afirma Gao Xingjian. Al “declive de Occidente”, dice. “La democracia se está degradando y se enfrenta hoy a gravísimos problemas”, advierte. “No puede ser solamente un simple recuento de votos, sin perspectiva, horizonte y futuro. Y eso es lo que pasa si dejamos a los políticos manipular a la población para obtener el poder del escrutinio. Eso no soluciona la crisis económica, la contaminación, el terrorismo, el desempleo, y la globalización”.Gao Xingjian no es tampoco tenue ni sutil en absoluto cuando muestra su preocupación por el auge de los populismos. Desde el avance de la extrema derecha en Alemania, Austria o Francia, al impulso de los ultraconservadores en los Estados Unidos de Donald Trump. “Desgraciadamente son esas ideas populistas las que triunfan hoy en día. Y podemos hablar de extremismos de ambos lados. La ideología de extrema izquierda, que ha llamado siempre a hacer la revolución y que todavía toma la revolución de Lenin como ejemplo; algo que es estúpido porque ya han pasado 30 años de la caída del bloque soviético y parece que se olvida todo lo que pasó anteriormente”. También en sus declaraciones el nobel chino se lamenta del olvido de los pujantes extremistas nacionalistas. Pienso en la CUP de Cataluña. Lamentablemente hay que recordar que el fascismo nació de ese nacionalismo extremo, que finalmente deviene en dictadura. Parece como si hubiéramos dejado a un lado nuestra memoria de la Historia, la masacre de los judíos y todos los crímenes que se cometieron. El verdadero problema de la humanidad es que olvidamos nuestro pasado.  Por eso nos anima a lanzar un verdadero debate sobre el devenir de la sociedad, un repensarlo todo, una nueva motivación en la industria de la tecnología, la ciencia, y un nuevo pensamiento, pero con el foco y el interés humanístico. Un renacimiento que nada tiene que ver con la religión sino con la esencia humana. Así que hay que seguir hablando de democracia, pero de auténtica democracia y división de poderes. Porque en el mundo no hay nada más, ni mejor para la convivencia humana. Al menos, por ahora.