Ciudad de Tarifa al minuto

  • Diario Digital | domingo, 28 de noviembre de 2021
  • Actualizado 18:38

Elección y negación. Por María Paredes

La vida se parece cada vez más a una película de las malas, si ahora mismo vinieran a visitarnos de otro planeta o alguien despertara de un larguísimo coma se sorprendería de la simpleza de nuestra visión porque al parecer aquí ya solo va la historia de buenos o malos.
negacionista
negacionista
Elección y negación. Por María Paredes

Vivimos en un planeta donde millones de personas mueren de hambre, donde aun existen problemas de abastecimiento básicos de agua, aún muere gente por enfermedades que podrían evitarse con agua potable y poco más… pero claro, se nos ha olvidado lo más básico de nuestra experiencia, hemos venido a ¨ser humanos¨ y nos henos dejado la humanidad por el camino. Al parecer yo soy negacionista porque no quiero vacunarme. No quiero formar parte de este circo que empieza a tener muy poca gracia, la manipulación es obscena, el juego de intereses deja más que en evidencia las intenciones de los dueños de este gran juego. Ya no compro eso de los gobiernos nos manejan porque los gobernantes son peleles en manos de esas grandes corporaciones que juegan con la vida intentando enterrar conciencias.

Esto cada vez se parece más a una peli de James Bond. El sectarismo nos lleva a comulgar con ruedas de molino, yo soy negacionista porque no quiero ponerme una vacuna que al parecer no evita que te contagies ni contagies a los demás, vivo en un país que no deja entrar a gente de ciertos países (casualmente pobres) estén o no vacunados y permite la entrada sin control de otros países vecinos a los que nos unen, upsss, intereses económicos.

Las pruebas diagnósticas obligatorias para moverse a algunos sitios no son baratas, las mascarillas son obligatorias en interiores aunque no estén homologadas (por lo que no sirven para nada), para viajar a las islas dentro de nuestro país hay que vacunarse o haber pasado la enfermedad o hacerse una prueba, si esas pruebas que siguen enriqueciendo a las farmacéuticas, es obligatorio invertir ese dinero aunque luego supuestamente puedas contagiarte de camino al aeropuerto. Se dicen muchas barbaridades todo el rato se habla de irresponsabilidad social por no vacunarse pero yo sigo preguntándome una y otra vez que significa esa responsabilidad. Somos una sociedad responsable? Si fuéramos responsables no deberíamos hacernos cargo de nuestros asuntos y empatizar con los de los demás? Si la vacuna no sirve para evitar contagios tienen sentido inversiones gubernamentales como las que se están haciendo? 
Hemos creado un nuevo circo mundial con los ingredientes perfectos para el control y el descontrol, para seguir dividiendo a la población, dejando que se peleen entre ellos por un supuesto y sucio bien común. Toda esa responsabilidad de la que hablan nos la cuentan además desde sus acomodadas posiciones dirigentes que dejan que las empresas privadas especulen con el precio de la luz, del agua… donde obligan a gastar dinero para cumplir con leyes hechas a golpe de titular, gobiernos y empresas que apelan a la responsabilidad pero que encierran a niños que vienen de países donde su situación es insostenible, las mismas empresas y gobiernos que no se unen para frenar el hambre, ni dan cabida a la vacuna contra el sida, dejamos que nos engañen y estamos tan acostumbrados a maquillar la cruda realidad que esta pandemia nos lo ha puesto a huevo: ahora podemos echarle la culpa a ella y entregarnos a nuestro egoísmo y a nuestro corrupto sistema.  
Seamos honestos si no da dinero no interesa, yo me niego a vacunarme porque quiero seguir viendo hacia donde nos lleva esta locura, porque es hora de que todas las cartas estén encima de la mesa… a qué os negáis vosotros? A mirar a vuestro alrededor?
España vivió una dictadura y la democracia nos supo tan bien que ya no miramos hacia delante, las migajas de libertad que quedan nos convierten en una sociedad agarrada a sus tópicos más cómodos y pedimos ‘quedarnos como estamos’ vaya a ser que se ponga peor la cosa, éramos un pueblo acomodado y nos estamos convirtiendo en una sociedad anquilosada, paralizada por el miedo a una opción peor.
 

Entrando en la página solicitada Saltar publicidad