Ciudad de Tarifa al minuto

  • Diario Digital | martes, 24 de noviembre de 2020
  • Actualizado 18:18

"LA CRISIS DE LA COVID-19 HA SIDO UNA OPORTUNIDAD ÚNICA PARA “METER MANO” A ESE CAJÓN DESASTRE QUE SON LAS CALLES DE TARIFA."

Una oportunidad perdida para Tarifa.Por Gumer Praena

La ciudadanía, a veces reacia a cambios espontáneos, ha demandado durante un periodo de tiempo brevísimo, pero de vital importancia debido al proceso en el cual nos encontrábamos (o encontramos aún) inmersos, transformaciones en un espacio público que no se adaptaba a las formas en las que las circunstancias nos obligaban a habitarlo.
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Una oportunidad perdida para Tarifa.Por Gumer Praena

Hemos necesitado aceras más anchas, más calles peatonales, más paseos y parques, más facilidades para desplazarnos en bici, etc. En definitiva, una revisión de nuestra ciudad que no es sino el reflejo de nuestro modelo de vida y de nuestro apego al coche y a la mercantilización del espacio público por encima de su valor dotacional como lugar de esparcimiento, relación social o de actividad física.

No se trata por ahora de revisar todo el modelo económico de Tarifa, esa es una tarea a largo plazo. Pero sí que era (o es) un buen momento para dinamizar y materializar pequeñas transformaciones urbanas a modo de declaración de intenciones y desarrollar calles más agradables, plazas mejor equipadas, recorridos peatonales accesibles y humanizados, haber sentado las bases de una movilidad sostenible, etc.

Se ha pecado de no estar a la altura, de no disponer de los mecanismos para haber dado una respuesta rápida que hubiese permitido poner en práctica unas medidas tácticas y temporales que, con casi toda certeza, habrían sedimentado en más de una solución permanente. 

Sí se han dado pasos para la ampliación de terrazas, para la adaptación de nuestras playas, para la promoción del turismo, etc., pero de nuevo y por enésima vez ha quedado aparcada nuestra tarea pendiente de construir la ciudad humana, próspera y justa que deberíamos tener.

Ahora, o quizás en unos días, es el momento de hacer autocrítica y ver qué ha fallado o faltado. Porque esta oportunidad está ya casi perdida, aunque por fortuna, o mejor dicho: por desgracia, seguramente vengan otras.

Gumer Praena