Ciudad de Tarifa al minuto

  • Diario Digital | martes, 29 de septiembre de 2020
  • Actualizado 05:01

Sefarad . Por: Ángel Luis Jiménez

IAM/ALJ Hoy quiero hablar de aquellos poetas que añoran Sefarad (España en hebreo) como Maimónides (siglo XII) -médico, rabino y teólogo judío de al- Ándalus- que, expulsado de España, firmaba sus escritos como “el sefardí”; o Salvador Espriú (siglo XX) -poeta, dramaturgo y novelista español que escribía en lengua catalana- con sus versos y nostalgia sobre Sefarad; o el actual académico de número de la Real Academia Española Antonio Muñoz Molina y su obra Sefarad, testimonio de su compromiso con el exilio y con la diáspora.

Sefarad . Por: Ángel Luis Jiménez
  El uso Sefarad es sumamente frecuente desde fines del siglo XX y se emplea para referirse a la Península Ibérica y a los judíos nacidos, o provenientes, o descendientes de España. Sobre la melancolía que acompaña el caer de las hojas en estos días de un otoño tan seco sobrevuelan los versos de Maimónides cuando evoca una España que él llama Sefarad: “Hemos recorrido los ríos y las montañas, la seca altiplanicie y las ciudades. Y hemos dormido cada sueño de sus hombres. Hemos estado con el viento en los campos, en los bosques, en el rumor de las hojas y de las fuentes, y vamos escribiendo, en esta piel tendida en un corazón oculto e inmortal, poco a poco, el nombre de Sefarad”.

Desde la Diáspora estos versos de los judíos sefardíes de ahora y de siempre evocan la nostalgia por sus viejas tierras españolas. Cuanto la echan de menos.Estos poetas y la lectura de sus escritos sobre Sefarad evidencian la necesidad que tenemos los españoles de armonizar la diversidad, y asumirla de forma comprensiva e integradora y nada violenta. Como muestra nada mejor que los versos del poeta catalán Espriú: “Haz que sean seguros los puentes de diálogo/ y trata de comprender y amar/ las razones diversas de tus hijos (…)/ Que Sefarad viva eternamente/ en el orden y la paz, en el trabajo/ en la difícil y merecida libertad”. Frente a esta construcción plural en el orden y la paz también me planteo la necesidad de introducir un relato del Estado español que contrarreste la agitación y propaganda secesionista.Mientras tanto, perseveremos todos en ese amor de nuestros poetas a Sefarad, a esa España plural, diversa y trabajadora.