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  • Diario Digital | domingo, 15 de diciembre de 2019
  • Actualizado 01:58

Un futuro lleno de amenazas. Por: Ángel Luis Jiménez

IAM/ALJ En este país se está creando un clima de crispación que no me gusta nada, porque los que más sufren son la ciudadanía y la democracia. Hay un gran nivel de desesperación del PP en su precampaña andaluza.

Un futuro lleno de amenazas. Por: Ángel Luis Jiménez
IAM/ALJ En este país se está creando un clima de crispación que no me gusta nada, porque los que más sufren son la ciudadanía y la democracia. Hay un gran nivel de desesperación del PP en su precampaña andaluza.

Política toxica y de mentiras que no ayuda a debatir y resolver los grandes y graves problemas de Andalucía: la desigualdad, la alta tasa de paro, la precariedad laboral, los salarios bajos, la sanidad y la educación. Sin embargo, lo que estamos viendo en este periodo preelectoral de PP y Ciudadanos es una estrategia de distracción o de bajeza y basura en el juego político, totalmente ajeno de los intereses reales de Andalucía. 

Una táctica clave de la derecha (PP y Ciudadanos) es mentir acerca de sus posiciones y las de sus adversarios. Hasta ahora las mentiras eran relativamente sutiles según baremos actuales, pero en los tiempos que corren, las mentiras son absolutamente descaradas, con candidatos que se presentan como paladines de honestidad ante los deshonestos del PSOE, volcando sus prejuicios sobre nuestra tierra y diciendo que Andalucía es la comunidad autónoma más corrupta de Europa.  En Podemos (Teresa Rodríguez) e IU (Antonio Maíllo), no son mejores, se han ido a Madrid para escenificar su alianza de Adelante Andalucía. Esta visita a Madrid sigue el camino contrario al de sus oponentes políticos para las elecciones del próximo 2 de diciembre. Teresa Rodríguez, aunque diga que va a deslindar al máximo la influencia nacional en su campaña separando nítidamente los intereses de la candidatura de los de la formación matriz, en su primer acto electoral en Sevilla con Pablo Iglesias nos habló de los Presupuestos de Sánchez, el Tribunal Supremo y Cataluña. Y al final del acto Iglesias nos dejó este mensaje: “el PSOE de Díaz no es el mismo que el PSOE de Sánchez”. ¿Qué quería decir? 

 Pero lo de los jóvenes del PP andaluz es increíble, con una campaña llena de insultos, como el de "rata", contra la actual presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, y sus dos predecesores en el cargo, José Antonio Griñán y Manuel Chaves. Nuevas Generaciones han difundido carteles donde ataca a la líder del PSOE regional y a los otros dos históricos socialistas, acusados en el caso ERE. Una estrategia lanzada a nivel autonómico, según confirman fuentes del partido, y que coincide con la comparecencia de la jefa del Ejecutivo andaluz en el Senado a falta de menos de un mes para las elecciones.

 ¿Funcionará esta estrategia toxica? Es posible que sí, en parte porque hay medios de comunicación que venden de forma descarada su poder de influencia para que políticos sin escrúpulos les contraten publicidad a cambio de promocionar sus mentiras o silenciar su desprestigio. Ejemplo claro de todo esto lo podemos ver, leer y escuchar, en canales de televisión, prensa de papel o digital y emisoras de radio. No es admisible para la ciudadanía andaluza esta campaña de insultos y descalificaciones para las elecciones autonómicas del 2 de diciembre, en vez de debatir los problemas reales de Andalucía.

No podemos seguir así. Ya está bien de tanta caca, pedo y pis de los políticos, por favor, que digan algo interesante para variar y dediquen su tiempo, que pagamos entre todo, para causas más nobles e importantes. O lo obligado: resolver los muchos problemas de Andalucía.