Ciudad de Tarifa al minuto

  • Diario Digital | sábado, 04 de julio de 2020
  • Actualizado 07:01

La inmigración desesperada

Prácticamente un día sí y otro también el personal de la Policía portuaria de Ceuta y de la Guardia Civil tiene que realizar una intervención que se ha convertido en habitual: la detención de uno o varios inmigrantes intentando llegar a tierra en el casco de un barco de pasajeros.
estrecho de gibraltar
estrecho de gibraltar
La inmigración desesperada
"Es el pan de cada día", como ha afirmado a Efe un trabajador portuario que ha indicado que cada mañana puede ver cómo los integrantes de ambos cuerpos tienen que rescatar del mar a inmigrantes que pretenden cruzar el Estrecho de Gibraltar escondidos en el casco de los barcos que realizan la travesía entre Ceuta y Algeciras (Cádiz).

Esta misma mañana, sobre las 06.00 horas, sin ir más lejos, uno de esos inmigrantes ha tenido que ser rescatado cuando pretendía introducirse en el barco de alta velocidad de la compañía naviera Balearia, que tenía prevista su salida del puerto a las 07.30.

Afortunadamente, el inmigrante se encontraba en un buen estado de salud y no ha precisado su traslado al centro hospitalario de la ciudad.

PERFILES

Estos inmigrantes suelen ser jóvenes marroquíes y argelinos, de edades comprendidas entre los 18 y los 35 años, los cuales se enfundan trajes de neopreno para protegerse de la baja temperatura del mar.

En la mayoría de los casos se trata de jóvenes argelinos que han entrado irregularmente en Ceuta por la frontera del Tarajal que separa la ciudad de Marruecos y que están censados en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI).

Estos argelinos lo intentan una y otra vez, a sabiendas de que no pueden ser entregados a Marruecos ya que el país marroquí no acepta a los naturales de Argelia, por lo que la Guardia Civil lo único que puede hacer es trasladarlos a la Comisaría de la Policía Nacional.

Una vez en las dependencias policiales se comprueba si están censados o no en el CETI y se les traslada al CETI. "No se puede hacer otra cosa", ha advertido a Efe un agente policial que indica que se han dado casos de que en una semana ha sido arrestado el mismo inmigrante hasta en tres ocasiones.

LUGARES

Se lanzan al agua desde un punto cercano al atraque y intentan llegar a nado hasta el lugar donde está amarrado el barco, procediendo posteriormente a introducirse junto a los motores o bien intentan trepar por las cuerdas de amarre para acceder al interior del buque.

Este tipo de situaciones ha motivado que tanto la Policía portuaria como la Guardia Civil hayan incrementado los controles en el interior del puerto de Ceuta y que cada mañana se tenga que comprobar el mar para ver si hay inmigrantes.

Igualmente, la tripulación de los barcos de las navieras Armas Trasmediterránea, Balearia y FRS colabora en las labores de inspección y pone en conocimiento de los agentes cualquier tipo de entrada ilegal en los barcos.

Se trata de travesías arriesgadas ya que estos jóvenes se suelen quedar enganchados junto a los motores del barco, con el consiguiente riesgo de poder perder la vida durante la travesía del Estrecho al soltarse al agua o poder ser arrastrados por la fuerza de los motores.

"Ellos lo intentan una y otra vez y se han dado casos de ser atendidos por hipotermia o con problemas de salud al llevar muchas horas en el agua a la espera de poder llegar al barco", ha afirmado a Efe un integrante de la Cruz Roja Española, que suele ser requerida para prestar atención sanitaria en el caso de que el inmigrante no esté bien de salud.

Lo cierto es que hoy en día la presión migratoria en el puerto de Ceuta se ha convertido en un hecho evidente que vive, cada día, situaciones desesperadas y arriesgadas como las protagonizadas por estos jóvenes inmigrantes.

"Sabemos los que se rescatan pero muchos pueden ocultarse, llegar a Algeciras o caer en mitad del Estrecho. De esos nada se sabe", ha manifestado a Efe un trabajador de una de las navieras.

Además, estos rescates suelen provocar que los barcos retrasen sus salidas hacia Algeciras, con las consiguientes quejas de muchos ciudadanos que tienen previsto enlazar con otros medios de locomoción en la otra orilla.

Es otra de las caras ocultas de una inmigración irregular que vive a diario situaciones muy desesperadas